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Curiosidades y anécdotas

de la quinta etapa del «Un, dos, tres...»

 

 

   

 

   

El primer programa de esta etapa, dedicado al lejano Oriente, fue grabado en dos ocasiones porque hubo un problema burocrático en TVE; lógicamente, para la segunda grabación, que fue la que finalmente se emitió, se escogieron otros concursantes, ya que los de la primera grabación ya conocían dónde se escondían los regalos.

 

«Un, dos, tres...» - 1985
En la segunda grabación se cambiaron los concursantes para que
no tuvieran ventaja al conocer dónde se escondían los regalos

 

  

Para no perjudicar a los concursantes que habían sido elegidos para la primera grabación se les permitió participar en programas sucesivos, aunque, como curiosidad, la pareja que pasó a la subasta del programa que nunca se emitió volvió a concursar pero con acompañantes distintos.

 

«Un, dos, tres...» - 1985
Los concursantes de este primer programa nunca visto
volvieron a concursar, pero ya no como pareja

 

  

«Un, dos, tres...» - 1985

Los concursantes que quedaron campeones en la tanda de preguntas de ese primer programa fueron Mari Carmen y Julio Achútegui Cerezo, elegidos para participar en el programa porque ya habían sido concursantes en la tercera etapa y habían dejado un grato recuerdo entre los miembros del equipo.

 

«Un, dos, tres...» - 1985             «Un, dos, tres...» - 1985

 

 

En esta quinta etapa consiguieron batir todos los records de permanencia, que hasta entonces detentaban los hermanos Pando Caracena, concursantes de la segunda etapa de «Un, dos, tres... responda otra vez»; y ello a pesar de que casi son eliminados por un error de los “súper Tacañones” en el programa dedicado a la clínica.

 

«Un, dos, tres...» - 1985
Los Achútegui no consiguieron
superar la prueba eliminatoria

 

 

Afortunadamente para ellos, los miembros del jurado de Tacañón del Todo rectificaron su error y los readmitieron a concurso en el programa dedicado a las zarzuelas, en el que hubo dos parejas de campeones: los hermanos Achútegui Cerezo y los que le habían arrebatado la banda de campeones por el error de los “súper Tacañones”.

 

«Un, dos, tres...» - 1985

 

  

 

  

En el equipo de azafatas la única variación respecto de la etapa anterior fue que Mari Luz Lence fue sustituida por Nuria Carreras, una preciosa alicantina de padre catalán y madre ecuatoguineana.

 

«Un, dos, tres...» - 1985

 

 

Aunque Nuria no quería dedicarse profesionalmente al mundo del espectáculo, decidió presentarse al casting de azafatas para probar nuevas experiencias. Como realizó las pruebas con la tranquilidad que da el saber que presentándose no tenía nada que perder, Chicho supo descubrir en ella un desparpajo y naturalidad que estaba convencido que gustaría mucho al público, además de su belleza, lógicamente.

 

 

Mientras que Naomi Unwin y Gloria Fernández fueron nuestras cicerones en el programa dedicado a Turquía (22 de noviembre de 1985), Nuria Carreras y Lydia Bosch fueron las dos azafatas elegidas por Chicho para viajar hasta Hungría y rodar imágenes de ese bello país, a las órdenes del realizador Hugo Stuven, y que después veríamos en el programa que se emitiría el 14 de marzo de 1986.

 

«Un, dos, tres...» - 1986

 

 

El viaje tenía una duración estimada de una semana, pero el equipo tuvo que quedarse en Hungría una semana más, ya que el frío y la nieve (la temperatura no subía de 15 grados bajo cero) les impedía realizar el viaje de vuelta. Pero ese contratiempo les permitió rodar aún más imágenes, quedando un programa precioso, a pesar de que las dificultades para el rodaje eran inmensas ya que en Hungría la niebla matinal es muy espesa y son pocas las horas de luz, ya que anochece a las cuatro de la tarde. A pesar de ello, la profesionalidad de Hugo Stuven facilitó la tarea y el resultado fue inmejorable.

 

«Un, dos, tres...» - 1986

 

 

Para sustituir a Nuria y Lydia durante su ausencia, Sandra y Vicky ocuparon sus puestos en el programa dedicado a San Valentín, y Paloma Aparicio e Iratxe Arellano hicieron lo propio en el programa dedicado al flamenco. Iratxe ya había intervenido en el programa, ya que fue una de las chicas que realizó las pruebas de selección de nuevas azafatas que vimos en el programa emitido el 20 de mayo de 1983, aunque no estuvo entre el sexteto finalmente elegido.

 

«Un, dos, tres...» - 1986
Iratxe Arellano y Paloma Aparicio reciben
un aplauso de bienvenida de parte de Naomi

 

  

 

  

Las eliminatorias eran probadas por miembros del equipo para asegurarse que en su realización los concursantes no podían sufrir daño alguno. De hecho, en ocasiones, era el propio Chicho Ibáñez Serrador quien las probaba.

 

«Un, dos, tres...» - 1986

  

 

Pero, a pesar de todas estas precauciones, en ocasiones se producían percances, como en el programa dedicado a Hungría, en el que uno de los concursantes cayó al suelo quedando inconsciente. Fue trasladado inmediatamente a la Enfermería de TVE donde se recuperó al cabo de la media hora, pudiendo concluir la prueba, aunque sin llegar a pasar a la subasta.

 

«Un, dos, tres...» - 1986

 

  

 

  

En los tres primeros programas de esta etapa, los concursantes que perdían la eliminatoria se enfrentaban a un juego de consolación muy particular, relacionado con el tema del programa, y que bien podría haber sido un juego para la subasta.

 

«Un, dos, tres...» - 1985
En esta foto vemos el juego del programa dedicado
a la magia, relacionado con unas chisteras de mago

  

  

No fue hasta el cuarto programa, dedicado a los deportes (25 de octubre de 1985), cuando apareció el juego de “El país del Antichollo”, que además se comercializó como juego de mesa.

 

«Un, dos, tres...» - 1985

 

 

En el programa dedicado a Hungría (14 de marzo de 1986), además de jugar a “El país del Antichollo”, a los concursantes que habían perdido la eliminatoria se les ofreció la posibilidad de ganar hasta diez millones de pesetas con el juego de CEPSA. Y ya en los dos últimos programas, por un exceso de duración de los mismos, se suprimió el juego del Antichollo y los concursantes jugaron directamente al de CEPSA, aunque ninguna de las tres parejas llegó a ganar la suculenta cantidad de dinero que ofrecía el patrocinador.

 

  

 

  

En el programa dedicado al cine (7 de marzo de 1986), Chicho Ibáñez Serrador quiso sorprender a todos, y al mismo tiempo rendir homenaje a los especialistas de cine, montando una “pelea” en las gradas del plató. Para ello infiltró entre el público a los actores José Sacristán y Gabriel Laguna, que después de que Mayra Gómez Kemp anunció cuál había sido el primer regalo que perdieron los concursantes, se enzarzaron en una pelea tan realista que el propio concursante, Leandro, se fue hacia ellos tratando de separarles.

 

«Un, dos, tres...» - 1986

  

 

Mayra tuvo que salir corriendo detrás de él para evitar que la broma pudiera acabar en algo serio; cuando Fedra Lorente, “la Bombi”, vio a Mayra intentando meterse en el tumulto pensó “¿pero dónde va esta insensata? ¡La van a matar!”.

 

Al final se destapó la broma y todos sonrieron relajados; incluso el concursante, Leandro, posó sonriente junto con los especialistas que habían provocado la ficticia pelea.

 

«Un, dos, tres...» - 1986

 

 

En el plató sólo uno de los cámaras conocía que se iba a producir esta escena. La idea de Chicho era que el resto de las cámaras siguieran tomando sus planos para captar las caras de sorpresa de la gente, pero sus operadores se lanzaron de inmediato a grabar la pelea. A pesar de ello, el director del programa quedó satisfecho del resultado efectista que tuvo esta broma.

 

«Un, dos, tres...» - 1986

 

 

Agradecemos a Mariano, Jorge y David las fotos que nos enviaron

 

 

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