|
Inicio > Las etapas del «Un, dos, tres...» > La quinta etapa (1985-1986) > El Chollo y el Antichollo |
|
El Chollo y el Antichollo, las mascotas de la quinta etapa de «Un, dos, tres...» |
|
|
|
|
|
Aunque Narciso Ibáñez Serrador pensó en sustituirlas como consecuencia de que el Chollo había sido imagen de las rebajas de verano de Galerías Preciados, en esta quinta etapa de «Un, dos, tres...» las mascotas volvieron a ser las de la etapa anterior; el Chollo y el Antichollo se convirtieron una vez más en el anhelo y el terror de los concursantes, respectivamente.
Ganar el Chollo en la subasta suponía poder elegir el regalo que se quisiera entre todos los ofrecidos en el programa.
En cambio, si el regalo final era el Antichollo, los concursantes se veían obligados a irse a casa sin nada; afortunadamente para los concursantes, el Chollo fue el regalo final de la subasta en dos ocasiones (concretamente, en los programas dedicados a la radio y a San Valentín, además del último programa, en el que se jugó al juego del Chollo y en el que aparecieron todos los regalos de la etapa), y el Antichollo tan sólo en uno (el dedicado al infierno).
A pesar de que tanto el Chollo como el Antichollo eran las mascotas del «Un, dos, tres...», tan sólo la primera aparecía en la cabecera. La razón no era otra que la cabecera era la misma que se usaba en la cuarta etapa, en cuyos primeros programas el Antichollo aún no existía, de forma que en los estudios de José Luis Moro no se dio vida a la mascota negativa de estas etapas.
El juego de consolación para los concursantes que perdían en la eliminatoria fue en esta quinta etapa “El país del Antichollo”, que después se comercializó como juego de mesa para poder emular al programa en familia.
|
|
www.lawebdelundostres.es |
undostres@lawebdelundostres.es |