Inicio > Las azafatas o secretarias del «Un, dos, tres...» > Nuria Carreras

 

 

Nuria Carreras

Fue azafata de la quinta etapa de «Un, dos, tres...»

 

 

Nuria Carreras - «Un, dos, tres...» (1985)

 

 

 

Nuria Carreras nació en Guinea Ecuatorial, de padre catalán y madre ecuatoriana. Cuando tenía seis años se fue a vivir a Alicante con su familia, y allí creció y realizó sus primeros trabajos como azafata de congresos y secretaria de una empresa.

 

A través de un amigo, el publicista argentino Ernesto Ortiz de Zárate, que había trabajado como ayudante de realización de Chicho, se enteró de que en «Un, dos, tres...» andaban buscando nuevas chicas y que el perfil de Nuria era idóneo; aunque le costó convencerla, por fin consiguió que Nuria, que no tenía ningún interés en trabajar en televisión, enviara una serie de fotografías a PROINTEL para que las viera Ibáñez Serrador. El sabio director del concurso quería tener una chica negra en el plantel de azafatas por dos motivos; el primero, porque quería que a través de un programa de tanto seguimiento por parte del público se diera visibilidad a las personas de raza negra; el segundo, porque Chicho estaba a punto de cerrar un millonario contrato publicitario de patrocinio con OKEY para un nuevo concepto de concursantes: los “sufridores”; tres azafatas serían cada uno de los sabores de los batidos: fresa, vainilla y chocolate; y para éste necesitaba una chica negra.

 

«Un, dos, tres...» - 1985

 

 

No dudó ni un solo momento Chicho en cuanto vio las fotos de Nuria; era, exactamente, la chica que necesitaba para el concurso, así que desde la productora contactaron con ella para que acudiera a Madrid para hacer unas pruebas. Como ella no quería ser azafata de televisión, sino de vuelo, no tuvo mucho interés en ese viaje, así que Ibáñez Serrador tuvo que desplegar todas sus armas de convicción para conseguir que finalmente Nuria Carreras accediera a viajar a Madrid para realizar el casting.

 

Las pruebas fueron superadas sin ninguna dificultad porque Narciso Ibáñez Serrador descubrió en ella un enorme potencial; el hecho de que Nuria no tuviera formación en ballet como el resto de sus compañeras, no fue obstáculo para que fuera elegida como azafata, porque su sonrisa y su forma de comunicar convencieron plenamente a Chicho. De esta manera Nuria se convirtió en la primera azafata mulata de «Un, dos, tres...».

 

«Un, dos, tres...» - 1985

 

 

Nuria fue la única gran novedad del programa para la quinta etapa del programa (1985-1986), sustituyendo a Mari Luz, mientras que el resto de las azafatas (Gloria, Lydia, Naomi y Kim) procedían de la etapa anterior.

 

«Un, dos, tres...» - 1985

 

 

Desde un primer momento Nuria fue muy bien acogida por sus compañeras; la propia Lydia Bosch la acogió en su casa hasta que encontró un piso de alquiler. Además, tanto las azafatas como las bailarinas le ayudaron con los números musicales, ya que Nuria, al no tener formación ni experiencia previa en el ballet, necesitaba más tiempo de ensayos que el resto para aprenderse y ejecutar correctamente las coreografías; su capacidad de esfuerzo, el duro trabajo durante los ensayos y su talento natural posibilitaron que estuviera a la altura de sus compañeras en los números musicales de la subasta.

  

«Un, dos, tres...» - 1985

 

 

El debut de Nuria fue en el programa dedicado al lejano Oriente (4 de octubre de 1985), en el que apareció guapísima con un kimono rosa; curiosamente, este programa tuvo que grabarse dos veces, por lo que los nervios de la primera vez que tuvo que presentarse ante las cámaras no se notaron tanto al ser realmente los de la “segunda vez”.

 

Nuria Carreras - «Un, dos, tres...» (1985)

 

 

Aunque nunca antes había pisado un plató de televisión ni en sus planes estuvo dedicarse profesionalmente al mundo del espectáculo, Nuria quiso disfrutar muchísimo la experiencia (que ella sabía que iba a ser temporal) de ser azafata del programa de más éxito de la televisión española; supo exprimir al máximo la oportunidad de conocer por dentro el trepidante mundo de la televisión, los preparativos de un gran show como el «Un, dos, tres...», el ir y venir de artistas, cantantes, magos, humoristas, etc., el encanto de los decorados de cartón-piedra y, sobretodo, aprender artística y humanamente del veterano director Narciso Ibáñez Serrador, quien la conocía cariñosamente como “bubi”.

 

«Un, dos, tres...» - 1985

 

 

Sus funciones en el programa eran muy variadas: al principio del programa saludaba a Mayra Gómez Kemp desde el set de azafatas contables, acompañada por Gloria Fernández y Naomi Unwin.

 

«Un, dos, tres...» - 1985

 

 

Durante la tanda de preguntas presentaba a la segunda pareja de concursantes y acercaba la bandeja con las preguntas en una de las rondas.

 

«Un, dos, tres...» - 1986

 

 

En la eliminatoria ayudaba durante el desarrollo de la prueba en lo que fuera necesario y en el juego de “El país del Antichollo” leía a los concursantes las preguntas y las pruebas; y durante la subasta intervenía en los números musicales y acercaba los regalos a la mesa de Mayra.

 

«Un, dos, tres...» - 1986

 

 

Junto con Lydia Bosch, fue elegida para viajar a Hungría para rodar, bajo las órdenes de Hugo Stuven, imágenes en aquel país para el programa que se emitió el 14 de marzo de 1986. A pesar del frío, Nuria disfrutó muchísimo de aquella experiencia; y como tuvieron que retrasar el viaje de regreso por culpa del mal tiempo, su estancia se alargó más de lo previsto, lo que le permitió conocer más a fondo aquel bello país.

 

«Un, dos, tres...» - 1986

 

 

La aventura televisiva de seis meses fue muy intensa pero también pasó muy rápida y, pronto, llegó la primavera de 1986 y, casi sin darse cuenta, llegaba el final de la quinta etapa de «Un, dos, tres...». Ofertas televisivas y artísticas no le faltaron a Nuria; de hecho, siendo todavía azafata del programa, fue invitada por Ibáñez Serrador para que acudiera a visitar a unos italianos que estaban haciendo castings para una nueva televisión privada; el propio Chicho le advirtió de que la televisión privada todavía tardaría algunos años en llegar a España, pero que cuando llegara el canal que crearan los profesionales de Italia sería de gran éxito; sin duda, estaba vaticinando el éxito que poco después de su estreno tendría Telecinco, pero lo que pretendían de ella y el resto de chicas los del grupo Berlusconi no convencía a Nuria; no quería seguir trabajando en televisión y, mucho menos, como “Mamachicho”.

 

Nuria Carreras - «Un, dos, tres...» (1986)

 

 

Chicho consiguió uno de los objetivos principales del fichaje de Nuria Carreras como azafata: hacer visibles en TVE a las personas negras; y no sólo en televisión, sino en la prensa, ya que Nuria protagonizó infinidad de reportajes e, incluso, bastantes portadas de revistas especializadas en información televisiva, como Antena TV, Tele Radio, Diez Minutos TV o Sport TV.

 

Terminada la quinta etapa de «Un, dos, tres...», se acabó la incursión de Nuria en el mundo del “showbusiness”, pasando a dedicarse profesionalmente a ser azafata pero de otro tipo, de vuelo, sueño profesional que acabó cumpliendo en mayo de 1989 gracias a la mediación de su compañera Naomi.

 

«Un, dos, tres...» - 1986

 

 

En televisión pudimos volver a verla en el programa especial conmemorativo de los veinte años de «Un, dos, tres...»; además, en el año 2009, en el Festival de Cine de Alicante, en el que se homenajeó a la figura de Narciso Ibáñez Serrador, Nuria Carreras acudió a entregarle el premio a su ex-jefe. Y diez años después, en 2019, en el programa «Chester» de Cuatro, sorprendió a su ex-compañera Lydia Bosch, quien se emocionó mucho al verla, y además en los antiguos Estudios Roma, en los que se grababa el «Un, dos, tres...».

 

«Un, dos, tres...» - 1985

 

 

A raíz de su intervención en ese programa, el marido de Nuria, Sergi Navarro, escribió el libro “El regalo fue encontrarte”, en el que contaba su historia y la superación de un cáncer que había padecido.

 

 

volver atrás

 

www.lawebdelundostres.es

undostres@lawebdelundostres.es