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El Oeste |
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El Oeste no fue un tema utilizado en la mayoría de las etapas del «Un, dos, tres...», pero sí sirvió para ambientar el programa hasta en cuatro ocasiones; en esta sección vamos a recordar esas emisiones.
PRIMERA ETAPA (1972-1973)
El primer programa dedicado al Oeste de la historia de «Un, dos, tres... responda otra vez» fue uno de los primeros programas con carácter temático; concretamente, el cuarto. Recordemos que hasta la decimosexta emisión del concurso, no existía un tema monográfico que inspirara toda el programa.
Con la llegada de los programas monográficos, las azafatas comenzaron a dejar de utilizar su clásico uniforme para usar un vestuario acorde con el tema de cada emisión.
Imagen generada con inteligencia artificial a partir de un fotograma de vídeo
Por eso, en el programa dedicado al Oeste (28 de agosto de 1972) las secretarias fueron vestidas de vaqueras, con blusas blancas, chalecos ajustados, faldas cortas y ceñidas, botines, cinturones anchos con pistoleras y sombreros de cowwomen.
Pero no sólo las azafatas fueron caracterizadas ese día para la ocasión; también Kiko Ledgard se vistió acorde a la temática western del programa.
Como programa con contenido temático, el dedicado al Oeste de esta primera etapa ya tuvo decorado especial, con la puerta de un “saloon”, pero se notaba que estábamos todavía en las primeras emisiones monográficas porque la estructura del decorado era similar a la de los primeros programas, conservando incluso las puertas con los números 1 y 2 y sustituyendo la cortina central por la puerta del “saloon”.
Como el personaje de “don Cicuta” era el malo del «Un, dos, tres...» en la primera etapa, había carteles de “Se busca” con su foto ofreciendo recompensa repartidos por diversos rincones del plató.
Imagen generada con inteligencia artificial a partir de un fotograma de vídeo
SEGUNDA ETAPA (1976-1978)
El programa decimotercero de la segunda etapa de «Un, dos, tres... responda otra vez» estuvo dedicado a la conquista del Oeste. Como en el programa de la etapa anterior, las azafatas fueron vestidas de cowgirls, pero en esta ocasión el decorado nos transportaba de lleno a un poblado western.
En la eliminatoria, los los concursantes tenían que montarse en un pequeño poney y dar vueltas en un improvisado picadero tirando unos aros de madera a un espantapájaros que había situado en el centro; para que el animal se acostumbrara al suelo del plató, a la luz de los focos y al ajetreo propio de la grabación, fue el propio Narciso Ibáñez Serrador quien lo montó por primera vez haciendo una demostración de cómo debía desarrollarse la prueba.
En la subasta se sucedieron multitud de personajes relacionados con el Oeste.
Pero como era habitual en los guiones escritos por Chicho Ibáñez Serrador, se jugó con las palabras y hubo otros personajes no tan relacionados directamente con el Oeste, como el interpretado por Pepe Carabias, que repitió sketch en el programa de la tercera etapa.
TERCERA ETAPA (1982-1984)
En la tercera etapa también tuvimos un programa dedicado al Oeste y también coincidió en la emisión decimotercera, como en la etapa anterior; concretamente, el día viernes 12 de noviembre de 1982 los espectadores pudimos ver como todo el «Un, dos, tres...» nos introducía en el mundo del Oeste, con sus sheriff, indios, pistoleros, etc.
Aunque Mayra Gómez Kemp no se caracterizaba para cada programa, en éste utilizó un traje de chaqueta muy ceñido con blusa blanca con los cuellos elevados hacia arriba y pajarita blanca, muy apropiado para el tema que se trataba.
Como en las etapas anteriores, las azafatas en el programa dedicado al Oeste de esta tercera etapa también aparecieron vestidas de cowgirls, pero en esta ocasión con botas, chaquetas y sombreros de color claro.
En la eliminatoria de este programa los concursantes, con los pies atados, se disfrazaban de caballo y se enfrentabasn en una carrera consistente en correr desde un lateral al otro del plató y vuelta.
Como en la etapa anterior, el decorado del programa era un poblado del Oeste con saloon y banco incluido.
Entre los actores que intervinieron este día en el programa destacan Pepe Carabias, que repitió el mismo papel interpretado hace cuatro años.
También intervino un habitual de las subastas de la etapa anterior, como fue Joe Rígoli.
Por su parte, Bigote Arrocet interpretó al general Custer, que fue el militar estadounidense que dirigía el Séptimo de Caballería y participó en las llamadas guerras indias.
Finalmente, Raúl Sénder se metió en el papel de un mormón, que apareció en la subasta acompañado de sus tres esposas.
En este vídeo vemos esta actuación de Raúl Sénder:
OCTAVA ETAPA (1992-1993)
Tras aquel programa de 1982 tuvimos que esperar más de diez años para volver a ver un programa dedicado al lejano Oeste en «Un, dos, tres...»; así, en la octava etapa, Chicho Ibáñez Serrador decidió que el programa emitido el 14 de mayo de 1993 estuviera dedicado a este tema, sin que pudiera imaginarse que la grabación fuera a generar tantas anécdotas y dificultades.
En este programa la ambientación no sólo estuvo en el decorado temático, sino también en la zona de las gradas; la escalera fue tapada con una alfombra roja, los paneles luminosos que separaban la grada superior de la inferior fueron adaptados con motivos propios del Oeste (como nombres de bancos, de saloon, etc.), el suelo fue tapado con una lona que simulaba ser un parqué y la mesa de la subasta se sustituyó por la barra de un saloon, con botellas de whisky y otras bebidas alcohólicas.
Imagen generada con inteligencia artificial a partir de un fotograma de vídeo
A diferencia de las etapas anteriores, en las que las azafatas fueron vestidas de vaqueras, en el programa dedicado al lejano Oeste de la octava etapa, tanto Miriam Díaz-Aroca como las secretarias aparecieron caracterizadas de bailarinas de can-can, cada una de ellas con un color de traje distinto.
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En la tanda de preguntas hubo una gran diferencia entre las cantidades obtenidas por la primera pareja y la de campeones; éstos revalidaron el título de campeones batiendo el récord de dinero obtenido en la tanda de preguntas, con una cantidad total de 2.864.160 pesetas.
La primera pareja, en cambio, batió el récord pero de la cantidad más baja obtenida en la tanda de preguntas con 3.120 pesetas, si bien, gracias al patrocinio de Argentaria, consiguieron multiplicar por diez esa cantidad y hacerla algo mayor; en la eliminatoria se enfrentaron esa primera pareja y la segunda en una prueba consistente em que los chicos subidos en unas bicicletas debían dar vueltas en torno a una diligencia y lanzarles hachas, ganando la pareja que más número consiguiera clavar en la lona de la carreta; desde ella, las chicas dificultarían la tarea de sus contrincantes lanzándole huevos.
El suelo quedó tan sucio de tanto huevo estrellado que Miriam Díaz-Aroca, al trasladarse desde la zona de las gradas hasta el set de Panrico para llevar a cabo el juego de consolación, pisó en una de las yemas, resbaló y se lesionó.
El médico de TVE le realizó un primer vendaje para poder terminar de grabar su participación en el programa, aunque finalizado el juego de la panadería de PANRICO, Miriam abandonó los Estudios Buñuel para ir a urgencias y ser convenientemente atendida.
En el decorado del programa, que fue una recreación perfecta de un saloon del Oeste, en el que se fueron sucediendo las actuaciones de los artistas invitados, como las de “Dinamita pa’ los pollos”, que actuaron al comienzo del programa antes de la tanda de preguntas, “Abuelo Jones”, que abrieron la subasta, y “La frontera”.
Sin duda, la estrella del programa fue Cher, que para este programa grabó una actuación con su éxito “The Shoop Shoop Song (It's in His Kiss)”; pero aprovechando la presencia de la artista internacional en el programa, también se grabó otra actuación que fue emitida finalmente en el último programa de esta etapa.
El perfeccionismo de Chicho obligó a que las actuaciones de Cher tuvieran que grabarse varias veces; la artista quedó tan sorprendida de que hubiera que repetir tanto las tomas que llegó a preguntar en voz alta: “¿Pero quién hay ahí arriba? ¿Steven Spielberg?”. El representante de Cher no quiso que la artista cobrara por su actuación porque se enmarcaba en el contexto de una campaña de promoción de la cantante por España, y quisieron aprovechar la gran audiencia, no sólo nacional, sino internacional, del «Un, dos, tres...» para aparecer en la televisión española; Chicho, en cambio, alegó que todo artista debe cobrar por sus actuaciones y no hacerlas gratuitamente, así que en el contrato se consignó la cantidad de una peseta como contraprestación.
En este programa no hubo números musicales pero las chicas y los chicos del ballet se caracterizaron de bailarinas de cancán y de forajidos cowboys del Oesre para ambientar la zona del decorado, convertida en un saloon.
Además de los grupos de música que animaron la subasta, uno de los artistas invitados fue un lanzador de cuchillos; como era habitual en la historia del «Un, dos, tres...», Chicho quiso que una de las azafatas se pusiera en la tabla de madera para que el lanzacuchillos hiciera su show con ella; el invitado insistió en que estaría más tranquilo haciendo el juego con unas de sus ayudantes, pero Chicho se empeñó en que hiciera de parteneir una de las secretarias, en esta ocasión, Mayte Navarrete, que accedió a hacerlo realmente asustada.
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Además de ésta, Mayte protagonizó otra de las anécdotas de la noche junto a María Abradelo; ambas fueron las encargadas de hacer entrar en el plató a “Flecha de plata”, un simpático burrito cordobés, concretamente de Rute, que costó que entrara y saliera por la puerta lateral del plató.
Los concursantes que pasaron a la subasta se quedaron finalmente con el juego, así que Jordi Estadella se guardó como secreto de sumario uno de los regalos, en los que se escondía la calabaza Ruperta, que en aquella ocasión presentó un formato muy especial que no llegamos a ver los espectadores.
ELIMINATORIAS BASADAS EN EL OESTE
Además de estos cuatro programas dedicados al Oeste, en otros programas la eliminatoria estuvo basada, bien en películas, bien en novelas del Oeste. Es el caso, por ejemplo, del programa dedicado al cine de la segunda etapa (1 de abril de 1977), en el que los tres concursantes varones (en aquel entonces todavía concursaban cuatro parejas de concursantes y a la eliminatoria pasaban tres de ellas), ataviados con sombrero de vaquero, debían subirse a lomos de un corcel (que realmente era un burro) y rescatar a sus compañeras de los pieles rojas que las tenían capturadas.
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La chica que hizo la demostración para todos ellos fue Mayra Gómez Kemp, que demostró recordar perfectamente sus tiempos de adolescencia cuando montaba a caballo en Puerto Rico y Venezuela apareciendo a lomos de un caballo en el plató.
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La misma mecánica se utilizó en el programa dedicado a las novelas famosas (27 de agosto de 1982), ya con Mayra como presentadora, y en el que la demostración la hicieron Eva Miller y Pepe Carabias.
Los concursantes veían asustados cómo Eva Miller y Pepe Carabias realizaban la prueba subidos a un precioso, pero enorme caballo... Aunque posteriormente respiraban aliviados al saber que la eliminatoria la harían realmente a lomos de un tranquilo y manso burrito.
OTROS PROGRAMAS BASADOS EN EL OESTE
Finalmente queremos recordar otro programa que si bien no estuvo dedicado al Oeste, su decorado se inspiró en el antiguo Oeste; nos referimos al programa dedicado a la historia del ferrocarril (10 de diciembre de 1993) en el que en el decorado vimos una antigua estación de tren del Oeste.
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| Agradecemos al “Club oficial «Un, dos, tres...»” algunas de las fotos utilizadas en esta sección |
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